El 1º Congreso Internacional del Hun Yuan Tai Chi Chuan en Beijing

En los pasados días 3 al 15 de enero, la asociación Hun Yuan Tai Chi Chuan de España visitó China por quinta vez. Este viaje fue especialmente significativo, ya que su principal objetivo era asistir al 1º Congreso Internacional de Hun Yuan Tai Chi Chuan en Beijing.

Se podría decir que fue un evento histórico, puesto que además de ser el primer encuentro internacional de todos los practicantes del Hun Yuan Tai Chi Chuan, se celebró también el 80º cumpleaños del Gran Maestro Feng Zhi Qiang.

El grupo del Hun Yuan España partió el día 3 de enero de Madrid con la ilusión, en la mayoría de los casos, de conocer por primera vez China. A decir la verdad, muchos aun no estábamos realmente muy conscientes de la magnitud del acontecimiento que viviríamos unos días después.

Los primeros días en Beijing transcurrían entre visitas turísticas y prácticas como todos los viajes anteriores. El día 7 por la tarde,  todo el grupo fue trasladado a un macro complejo en las afueras de Beijing donde se celebraba el congreso.

A la llegada, todo el grupo se quedó asombrado por la gigantesca dimensión del complejo vacacional denominado Jia Hua Resort. Estaba compuesto por diversos balnearios de agua termal y había hasta un tren de monorraíl que comunicaba los diversos edificios e instalaciones del complejo. Una vez en la recepción, se hizo evidente la perfecta organización del evento. Era el día de la llegada, pero mientras unos estábamos instalándonos, otros ya estaban apurando su preparación para la competición amistosa del día siguiente. Aun no se percibía la gran afluencia al evento hasta la mañana siguiente.

Se contabilizaron unos 600 participantes en este primer congreso del Hun Yuan Tai Chi Chuan (aunque convivíamos con otras 2000 personas más de otro congreso en el mismo edificio). La mayoría procedía de muchas delegaciones del propio país y unos 200 representantes de otros países como España, Japón, Estados Unidos, Francia, Alemania, Holanda, Rusia, Malaysia, Singapore, Korea, Nueva Zelanda y Canadá. También asistieron unas veintenas de practicantes a título personal. La delegación española con sus 30 miembros pertenecientes a la misma entidad era el grupo más numeroso de todas las  delegaciones participantes.

En el día 8 de enero se inauguró oficialmente el congreso. Para conmemorar este momento, se acondicionó unas gradas con el propósito de acoger a todos los asistentes para hacer la foto de la ceremonia de apertura. No nos llamaría atención este tipo de instalaciones si no fuera porque estaba situada en una terraza cubierta de una quinta planta del edificio. Además las gradas que tenían una capacidad para albergar las 600 personas ocuparon solamente una pequeña parte de esa terraza. Aquí las dimensiones sobresalían de nuestra percepción habitual.

Practicantes de los 5 continentes se colocaban ordenadamente para dejar el testimonio imborrable de este momento histórico del Hun Yuan Tai Chi Chuan. Estaban presentes el maestro Feng, toda su familia y sus discípulos más allegados. En la cara de todos estos maestros, podía verse reflejada la enorme satisfacción por la expansión del Hun Yuan Tai Chi Chuan, pero también el cansancio de meses de labores de organización.

El grupo español era un grupo muy variado en cuanto al nivel de práctica y antigüedad se refería. La asociación quiso compartir este evento tan importante con todos los alumnos que quisieran vivir la experiencia, por lo tanto, no se puso ningún requerimiento específico del nivel o antigüedad para formar parte de la delegación. En el grupo había varios discípulos del maestro Pedro Valencia,  profesores de la asociación, alumnos antiguos y también alumnos recientemente iniciados. Sin embargo, esta variedad del nivel de práctica no afectó en absoluto la unión entre todos. Era todo lo contrario, durante los 3 días del congreso, la delegación española fue recibiendo cada día más elogios por su gran sentido de amistad, no solo dentro del propio grupo, sino también con todos los demás participantes.

La delegación de Hun Yuan España tuvo una participación muy activa en los programas del congreso. En el primer día, se dieron 6 conferencias cuyos ponentes eran principalmente discípulos veteranos del maestro Feng. España tuvo el honor de ser invitado a dirigir una de estas conferencias para hablar del desarrollo del Hun Yuan Tai Chi Chuan en España. Con esta conferencia,  la comisión de la organización del congreso quiso dar a conocer  la labor de divulgación que la asociación española estaba llevando al cabo para que todas las demás delegaciones pudieran seguir su ejemplo. Cecilia Lam fue la ponente por su conocimiento de la lengua china. Tras la conferencia, varias delegaciones de China, Francia, Japón y Estados Unidos felicitaron la labor de Hun Yuan España y mostraron su respeto hacía el maestro Pedro Valencia por su esfuerzo de expandir los conocimientos del Hun Yuan Tai Chi Chuan. El último programa de ese día era una sesión de preguntas. Se formó una mesa con diez maestros más relevantes del Hun Yuan Tai Chi Chuan. Casi todos ellos, discípulos del maestro Feng, y cómo no, el maestro Chen Xiang era uno de ellos. Pero aun para más honor nuestro, el maestro Pedro Valencia también formaba parte de los diez. Cuando alguien le preguntó por su concepto sobre la importancia del linaje, la respuesta sincera de Pedro recibió un fuerte aplauso de todos los asistentes. Cuando decía que “hoy en día, muchos occidentales se visten como los chinos, y los chinos como los occidentales. En realidad no somos tan diferentes los unos de los otros, y tenemos el mismo corazón. Por lo tanto, toda la transmisión del linaje puede realizarse de corazón al corazón… el linaje es la familia que te arropa y te apoya…”, toda la sala asintió emotivamente con fuertes aplausos. A partir de esa tarde, la delegación de Hun Yuan España dejó de ser  un desconocido para los que estaban allí presentes.

El segundo día del evento fue una intensa jornada de competiciones amistosas. Participaban casi trescientos representantes de todos los países y competían en todas las modalidades, formas de 24, de 38, de 46, espada, sable, sincronización de formas en grupo, tuy shou, etc. Hubo competidores de todas las edades, desde adolescentes de 14 años hasta alumnos de más de 60 años. De estos competidores mayores, aprendimos a apreciar el auténtico espíritu de la  deportividad. Competían solo para satisfacer su ilusión por participar y no por ganar un título. Mostraban una gran satisfacción al terminar su actuación sin importarles la puntuación que pudieran conseguir.  Fue especialmente  conmovedor ver cómo una de los competidores que tenía una minusvalía importante realizando su forma ante más de 600 espectadores con ilusión y orgullo. Una participante que mereció el respeto de todos,  ya que nos mostró con su acto que las medallas no eran el premio que buscaba, sino el recuerdo de haber estado en este evento irrepetible.

La delegación española no participó en ninguna competición, pero fue convocada para dar una demostración de Tuy Shou y San Shou. Otro reconocimiento para España, ya que durante los tres días del congreso, solo fueron requeridos para las demostraciones los discípulos más allegados del maestro Feng Zhi Qiang, un grupo de una de las delegaciones más veteranas de los Estados Unidos y otro de Japón. La reputación de los participantes españoles aumentaba aun más con esa demostración de Tuy Shou y San Shou. Fue una actuación muy bien coordinada y llena de realismo gracias a la práctica asidua de todos los alumnos implicados. El nivel de la práctica de los españoles quedó evidente tras la demostración.

Raramente en China se ven demostraciones de Tuy Shou o Chin-na con practicantes del sexo femenino, ya que pocas trabajan este tipo de prácticas. Por lo tanto, la demostración de España también llamó mucho la atención por la presencia de muchas alumnas.  Participaron 18 alumnos españoles más el maestro Pedro Valencia. Estaban divididos en 9 grupos y emparejados de forma variada. Había grupos de dos chicos, de dos chicas y chico con chica. Estas combinaciones dieron muestra del buen nivel de práctica también de las practicantes españolas.  El maestro Pedro Valencia puso el punto final realizando unas técnicas de Shan Shou (combate libre) con los ojos vendados. El público se quedó impactado. Al término de la actuación, llovían elogios de parte del maestro Feng, el maestro Chen Xiang y de muchos otros asistentes. Algunos incluso pedían fotografiarse con el grupo y autógrafo de Pedro Valencia. La delegación española ya se había convertido en el centro de atención de los reporteros de la televisión de Beijing y de las revistas de artes marciales que estaban allí para cubrir la noticia.

El tercer día del evento no solo estaba dedicado a honrar a los medallistas. Antes de la ceremonia de la entrega, hubo dos conferencias especiales. Una era del vice-presidente de la federación de Wushu en Beijing y amigo íntimo del maestro Feng Zhi Qiang. Dedicó su conferencia a expresar su admiración y respeto hacía el maestro Feng, alabando su personalidad intachable y agradeciéndole su gran labor de expandir el espíritu de las artes marciales chinas. Fueron palabras de corazón pronunciadas  por un gran amigo y admirador del maestro Feng para todos los practicantes del Hun Yuan Tai Chi Chuan.

La conferencia más esperada de todo el congreso llegó con la aparición en el escenario el maestro Feng Zhi Qiang. Antes de nada, manifestó su profundo agradecimiento por el apoyo de todos los practicantes de su estilo. Después nos daba pautas muy valiosas sobre las prácticas no solo técnicamente, sino en el plano espiritual de cómo enfocar nuestra vida según las enseñanzas del Tao. El tiempo limitado no fue obstáculo ninguno para que pudiera compartir la experiencia de toda su vida con todos nosotros. El evento prosiguió con las demostraciones de 11 discípulos avanzados del maestro Feng. La forma del sable que hizo el maestro Chen Xiang fue una de las más aplaudidas, por su actuación impecable. Desde luego los aplausos fueron aumentados notablemente también por la muestra de cariño de los 30 españoles que emplearon su arte de palmeros para vitorear a su maestro. Pero, la demostración de la forma de 46 movimientos del maestro Feng,  sin duda alguna, fue la que hizo levantar a toda la sala, y que además, arrancó muchas lágrimas de emoción.

Allí estaba él, con 80 años, encima del escenario y con toda la naturalidad, realizando los movimientos. El sentido interno y la madurez de su práctica habían ya traspasado el límite de lo físico. No eran movimientos que impactaban por su estética física ni por sus posturas imposibles, sino por la energía que desprendía desde dentro y que penetraba directamente en el corazón de todos. Cuando terminó la forma, las lágrimas sinceras de admiración y de agradecimiento brotaron de los ojos de muchos.

Una de las anécdotas más recordada de estos tres días quizás sea la que protagonizó el reloj del maestro Feng. Durante su demostración de la forma ante los 600 asistentes al congreso, el reloj que llevaba se soltó en uno de los movimientos finales con Fajing. De un modo muy espontáneo, el maestro Feng sonrió y se paró para ponerse bien el reloj. Volvió a la forma como si no hubiera cortado ningún movimiento. El dichoso reloj salió por 2ª vez de su muñeca en el siguiente movimiento con Fajing. El maestro Feng volvió a sonreír y se paró para guardar, relajadamente, el reloj esta vez en el bolsillo de su chaqueta para evitar que saliera volando en un tercer intento. Este hecho nos hizo ver que el profundo nivel de práctica del maestro Feng ya no necesitaba mostrarse mediante ninguna habilidad especial en el Tai Chi Chuan. Mientras estaba en el escenario, simplemente estaba practicando con todos nosotros. Por eso cuando ocurrió ese incidente imprevisto, el maestro Feng no le dio ninguna importancia al asunto, ni tampoco se sintió molesto por esas interrupciones causadas por su reloj. Esta sencillez que le caracteriza todo el tiempo precisamente es el testimonio de la grandeza de su ser.

La ceremonia de la entrega de los trofeos fue multitudinaria, ya que al ser una competición amistosa, la organización quiso compensar a todos los participantes con una medalla. Hubo solo tres categorías tanto para las competiciones individuales como para las del grupo: la de bronce para la gran mayoría, la de plata para los que tuvieron mejores puntuaciones y la de oro para los más destacados. La alegría de todos los participantes era evidente.

En esta ceremonia llegó la gran sorpresa para la delegación de España. Nos comunicó la maestra Feng Xiu Qian que la comisión organizadora del congreso se quedó tan impresionada por la demostración española que decidió entregar a Hun Yuan España un premio extraordinario por la mejor actuación en el Primer Congreso Internacional del Hun Yuan Tai Chi Chuan. Fue increíblemente gratificante para toda la delegación española, nadie esperábamos un reconocimiento tan honorífico. El maestro Chen Xiang fue el encargado de entregar el diploma y la copa al maestro Pedro Valencia. Fue un momento de gran euforia para todos. Toda la sala de pie aplaudiendo a los premiados, un acto emocionante que, con toda la seguridad, quedaría para siempre en la memoria de todos los que lo presenciamos. También recibió el maestro Pedro Valencia en nombre de la asociación Hun Yuan de España, la placa que certificaba el nombramiento de esta asociación como el 1º miembro de la Confederación Internacional de Hun Yuan Tai Chi Chuan.

Por la tarde el congreso se clausuraba con un banquete que celebraba los 80 cumpleaños del maestro Feng. La cena se inició con el feliz cumpleaños cantado al maestro Feng por los más de 700 comensales. Durante la cena, sucedía un acto tras otro en el gran escenario: la entrega de los regalos por parte de las diferentes delegaciones al maestro Feng, actuaciones de ópera china, bailes y, cómo no, del flamenco. Bueno, el flamenco puro estaba fuera de nuestro alcance artístico, así que escogimos una sevillana y una rumbita. Pero antes de bailar y cantar, también quisimos dedicarle una canción puramente española para felicitar al maestro Feng. El maestro Feng subió al escenario para estar con nosotros y juntos le cantamos “feliz feliz en tu día…..”. Después bailaron tres parejas de alumnos una sevillana seguida por una rumba que puso a bailar a muchos de los comensales. El espectáculo español dio el toque de alegría al banquete. Las tres “bailaoras” con su vestido de falalay ya no podían volver a sus asientos. Tenían cola de gente que quería hacerse fotografías con ellas. La popularidad de los españoles llegó a su punto máximo.

El gran esfuerzo del Centro Hun Yuan de Beijing para organizar este evento nos brindó una gran oportunidad de conocer a muchos amigos del mismo camino. Habíamos compartido amistad, risas, satisfacción, experiencia y también momentos de cansancio. Creo que para muchos de los que estuvimos allí, esta vivencia quizás sea una de las más memorables de nuestra vida.

En este primer Congreso Internacional de Hun Yuan Tai Chuan, indudablemente todos los participantes españoles supieron dar la talla y dejaron muy alta la reputación de la Asociación Hun Yuan de España. Pero el mérito también pertenece a todos los que están apoyando a la labor de la asociación, aunque no estuvieran en el congreso físicamente. Mil gracias de corazón a todos por habernos ayudado a formar esta gran familia de Hun Yuan Tai Chi Chuan.

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